Las minivacaciones terminaron con Barak comprando todo un hotel gracias a que sus hijos hicieron de las suyas y para él fue más fácil adquirir el lugar para que sus diablitos fueran dueños y señores de todo.
Por supuesto fue pelea con Lia, ella no estaba de acuerdo en que hiciera algo tan fuera de lugar, pero cuando Barak dice algo se hace sin importar las represalias que se pueda tener y no tuvo opción más que aceptar lo que ese cabezota quería.
Un mes había pasado desde el estrepitoso viaje