—No me tocó. —Desvió la mirada dejando más descuadrados al público que no perdía detalle. —No pude hacerlo. —Clément se sintió humillado. Consideró que ella no se había entregado a él por miedo, pero todo era por el padre de sus hijos.
—Sabrás de mí. —Clément miró directamente a Barak antes de salir enfurecido.
—Saca a los invitados. —Ordenó Kenji al ponerse el móvil al oído para que los chismosos se largan. —¿Señor? —Miró impaciente la marcha de Clément, esperando la orden de su jefe.
—Tran