Una odisea estaba viviendo Barak, él no sabía cómo sentirse o como expresar esas emociones que lo estaban volviendo loco.
Ver a su mujer con otro lo estaba matando en vida, se sentía para él como si hubiera perdido su trono y otro idiøta estuviera disfrutando de su imperio.
Se había refugiado en sus hijos, pero aún así dolía. ¿Qué debía hacer para que la testaruda mujer frente a él dejara la necedad?
Lianett suspiró profundamente al sentir esa sensación intensa que recorre su cuerpo de