Kaia
Fue difícil despedirme de Nivi, pero por fortuna a él le agradaba Nevan, así que no hubo mucho drama.
Le di un beso en su cabecita y cerré la puerta del pasajero. Luego miré a Nevan, muy agradecida por su ayuda, y le sonreí.
—Espero que te vaya bien en tus clases. Por favor, cuídate y, si sientes o ves algo que te parece raro, no dudes en decirme. —Me pellizcó la nariz.
¿Por qué me dio la impresión de que me advertía de algo? Nevan y su misterio me preocupaban, pues nadie me sacaba de la c