Kaia
Mi corazón...
¿Era normal que saltara tan rápido? ¿Me moriría si seguía latiendo con tanta intensidad?
Ahora quien parecía un iceberg era yo, pues estaba inerte, dura, fría, muda...
Uy, no sabía qué decirle.
Lo amaba, de eso no había duda, pero su confesión me agarró desprevenida. Nevan me amaba...
Pero ¿era de verdad?
¿Y si solo sentía lástima por mí? ¿Y si sospechaba lo que me pasó?
No, eso no...
—Este... —musitó, un poco avergonzado, y me evadió la mirada.
Él era tan lindo... ¿Dónde hab