Zebela
Me removí sobre el colchón varias veces antes de abrir los ojos. Casi salté de la cama porque sentí el calor de otra persona, pero me tranquilicé cuando me di cuenta de que era Bastian. ¿En qué momento se acostó junto a mí?
Un punzón agradable me atravesó el estómago y los latidos de mi corazón se intensificaron. Él estaba aquí, a mi lado. Bastian vino a dormir a mi casa.
Sentí mis mejillas arder y unas cosquillas en mi vientre que se extendieron por todo mi cuerpo. Quizás era una tonta