Mundo ficciónIniciar sesiónEl amanecer llegó con un cielo despejado, pero el ambiente en el pueblo se sentía distinto. Ariadna salió temprano de casa con el amuleto colgado bajo el vestido y el libro bien guardado en una bolsa de tela. Quería convencerse de que el día sería normal, pero algo en el aire le decía lo contrario.
El primer detalle fue el silencio. Las aves del bosque, siempre tan ruidosas al amanecer, no cantaban. El aire e







