La memoria USB escondida en la pluma era un tumor maligno en mi pecho, creciendo con cada latido. Tenía el poder de destruir a Marko, pero era inútil mientras estuviera en mis manos. Necesitaba una distracción, un movimiento maestro que confirmara mi lealtad fingida y, al mismo tiempo, le diera a Roxana una pieza del rompecabezas. Tenía que tender una trampa usando la única arma que tenía a mi disposición: la información.
Durante días, alimenté cuidadosamente la ilusión de mi transformación. Mo