En la Proximidad.
No entraron de inmediato, esa fue la primera decisión consciente que tomaron al llegar al perímetro final del laboratorio: detenerse. Permanecer en el borde, habitar la proximidad sin cruzarla.
Isela comprendió, con una lucidez incómoda, que ese gesto resumía todo lo que eran en ese momento.
Siempre a punto, siempre cerca, siempre calculando el costo de avanzar un paso más.
El laboratorio se alzaba frente a ellos como una idea materializada. No era solo un edificio: era una declaración.
Estaba