El Regreso de un Fantasma.
Selena bajó la mano del vidrio. El temblor había pasado, pero en su interior algo más profundo seguía latiendo, como un tambor lejano. No podía quedarse quieta; no cuando todo se estaba moviendo sin ella. Caminó hacia la mesa del comedor, apartó con un gesto brusco los informes apilados y encendió el portátil encriptado. La pantalla tardó unos segundos en despertar, iluminando su rostro cansado.
Introdujo la clave, un patrón de números y letras que solo ella y Leo conocían… o que alguna vez sol