Aprender a Mirar el Caos.
El caos no apareció como una explosión.
Isela había esperado eso, en el fondo: una ruptura visible, algo que justificara el miedo que sentía desde que el sistema había caído, pero el punto ciego no mostró ruinas inmediatas ni incendios perpetuos.
Mostró algo mucho más difícil de soportar: escenas humanas detenidas, suspendidas en una espera que no tenía destinatario.
Las imágenes no llegaban como datos. No había métricas, porcentajes ni curvas explicativas. El punto ciego no traducía: exponía.