Mundo de ficçãoIniciar sessãoAriana Soler
El olor a café recién hecho no consigue distraerme. Llevo más de media hora frente al ventanal pensativa, observando la ciudad como si esperara una respuesta escrita en el cielo. Gael, mi gato, me acompaña en silencio, con la cola envuelta alrededor de sus patas. Ni siquiera él, que suele buscar mimos cada mañana, se ha atrevido a interrumpirme el día hoy.—¿Y si nunca la encuentro? —pregunto en voz baja, al reflejo de mi rostro contra el cristal.La im






