Mundo ficciónIniciar sesiónAarón
A veces pienso que el castigo más grande no es lo que te hacen los demás, sino lo que te haces tú mismo cuando te miras al espejo y no te reconoces. Esta mañana me desperté con la luz colándose por las rendijas de las persianas de mi habitación. El silencio me envolvía, ese tipo de silencio que no es paz, sino amenaza. Desde que volví a Madrid, los recuerdos me asaltan como sombras que no puedo disipar. Ariana. Su nombre es una constante en mi mente, como una nota que nun





![Terapia y Placer del CEO [+18]](https://acfs1.buenovela.com/dist/src/assets/images/book/206bdffa-default_cover.png)
