Mundo ficciónIniciar sesiónAriana
Me senté frente al ventanal de mi apartamento, con las luces apagadas y una taza de té frío entre las manos. Afuera, la ciudad seguía latiendo como si no supiera que dentro de mí algo se estaba rompiendo. El rostro de Aarón seguía viniendo a mi mente como un eco, pero no era eso lo que me tenía insomne esa noche. Era lo que había descubierto Lucas.—No te va a gustar lo que tengo que decirte —me había advertido por teléfono, y su tono fue suficiente para erizarme la p






