El impacto del anillo de los Arslan no tardó en extenderse. Minutos después de la partida de Horus, Yasemin, la madrastra, y Elif, la hermanastra, entraron en la suite de Senay, con la intención de "ayudar" con los últimos detalles. En realidad, solo querían ver el atuendo de la novia.
Al ver el diamante talla esmeralda que ardía en la mano de Senay, ambas se quedaron petrificadas. La joya era demasiado antigua, demasiado ostentosa y, crucialmente, demasiado significativa para ser solo un regal