Al llegar, Ian no esperaba mucho para llevarla a la habitación de las fantasías y Sofi amplió su sonrisa al entrar a su pedacito de cielo. La toma de la mano y la dirige hacia la cruz de San Andrés que estaba incrustada en la pared al fondo de la habitación. La deja parada ahí, se dirige a la cajonera y toma el control de mando. La música de D'Angelo con su sensual canción Untitled (How Does it Feel) comienza a sonar en los parlantes, provocando que la piel de Sofi se erice al escucharla y al ver a Ian acercarse a ella con pasos lentos, pero seguros y con esa sonrisa de costado que lo regresó un poco malicioso y seductor a la vez. Su cuerpo tiembla y jadea sin darse cuenta cuando el dedo índice del rubio empieza a rozar su piel, desde su mejilla hasta llegar a la clavícula. Sin quitarle la mirada de los ojos y sin decir una sola palabra, él empieza a desvestirla con delicadeza.
La respiración de Sofi se vuelve forzosa y su cuerpo se estremece cada vez que los dedos de él rozan su piel