Semanas después…
—Todavía no puedo creer que estemos haciendo esto —exclama Lina mientras se vestía con un top color rubí y una falda negra de tubo.
—La que no lo puede creer soy yo —interviene Sole tocándose el vientre a punto de explotar—. Me veo como un embutido casero —exclama negando con la cabeza y viendo como le quedaba el vestido azul eléctrico que eligió para esa noche.
—Estas hermosa —suelta Tony después de reír—. Nadie te ve como un embutido.
—Más bien como una anaconda en plan d