Un nuevo día se presenta en la habitación de Lina y Alex, colando sus rayos de sol por la ventana. Él despierta con lentitud y lo primero que hace es observar a Lina quien duerme desnuda sobre su pecho, dejando que los rayos de sol acaricien su piel. Sonríe al verla tan tranquila, tan plácidamente dormida sobre él. Le acaricia los cabellos y con suavidad la acomoda en la almohada para comenzar a besarla, dejando dulces besos castos sobre los labios. Ella al sentirlo empieza a despertar ronronea