Capítulo 131. Alina y Mya
El sol de la tarde se colaba por los ventanales del gran salón, bañando las alfombras persas y las estanterías de libros antiguos con un tono dorado que parecía suspender el tiempo. El aire olía a cera de velas y a madera recién pulida, una mezcla familiar que llenaba el espacio de serenidad. En un rincón, Mya estaba sentada en un sillón de terciopelo verde, meciendo suavemente a su pequeña bebé entre sus brazos. La bebé Lyria dormía plácidamente, su respiración acompasada con los movimientos d