Mundo ficciónIniciar sesión¿Alguna vez conociste a alguien a quién jamás lograste olvidar? Lo malo, para Matilda es que ella realmente no recuerda detalles de él. Solo el sentimiento y emociones que compartieron esa noche. Solo una noche y con eso ella tuvo suficiente para NO olvidarlo. Espera algún día no encontrarlo solo a él, sino también un amor bueno y de verdad. No solo es inteligente y realmente exitosa, es guapa y el atractivo de muchos de los hombres que la rodean, lo que... puede ser un poco difícil para el chico que quiera estar con ella. Pero, ¿El que no arriesga no gana? ¿No? ¿Será que realmente ella va a encontrar lo que tanto ha buscado? Y ¿Será que el hombre que más la desea en su vida, finalmente logrará tenerla? Acompañemos a Matilda en las vueltas de su vida, en busca de un felices para siempre. #Romance #AmorInmortal #TrianguloAmoroso #FelicesParaSiempre #AmorSecreto #RelaciónEnLaOficina
Leer más“Alonso… Ya sabes cómo es.Serio.Casi no habló con Mariano.Mariano, pues… ha buscado entablar conversación con tu abuelo.Y fue entonces que Mariano se ofreció a los quehaceres del hogar, para ayudarme un poco.Total, tú estabas en tu pequeño mundo.”Matilda frunce el ceño, “eso suena a Mariano…”Sofía asiente con una pequeña sonrisa, “Tu abuelo le dijo que en esta casa nadie se queda de brazos cruzados. Que, si pensaba seguir apareciendo por aquí, más le valía aprender dónde guardamos las herramientas.”Matilda deja escapar una carcajada, “¡Madre! Qué vergüenza.”“¿Qué? Tú sabes que es verdad.”“Pobre Mar…”“Pobre nada”, la corrige Sofía. “Tu abuelo lo puso a prueba.”Matilda se sonroja, después de todo, Sofía no es tonta y lee bastante bien la situación, “¿Y?”“Y Mariano no se quejó ni una sola vez.”Matilda no logra ocultar la sonrisa que aparece en su rostro.Sofía la observa unos segundos.“Limpiaron el huerto juntos. Luego revisaron unas cercas y terminaron hablando de caballo
“No te hagas.Sí llamaban una vez recibido el papeleo.Ya luego llamaban para confirmar la unión”, les responde una voz por detrás.Sofía se voltea y ríe, “según Alonso, ‘no eran tan modernos’.”Aaron, padrino de Matilda, había llegado.Alonso le lanza una mirada que fácilmente podía matar en ese instante.Alonso continúa, “no contaba con que nuestro correo se perdió.Nunca llegó.”Aaron continúa, “tampoco llamaste para confirmar.Con los ojos cerrados, directo al bizcocho.”Todos los presentes ríen, menos Alonso, “¿cómo iba yo a saber?Ya para cuando me dijeron que llamara, pues…”“Ya tu paquete venía en camino…”, agrega Sofía.“Oy, oy, oy, mírate nomás.Todo bueno que te ves, pero bien travieso…” le dice Matilda.“Mocosa, ¡insolente!”, le reprocha Alonso.Matilda ríe e instintivamente apoya su cabeza en Mariano.“Con la niña no te metas”, le reprocha Aaron.“¡Bah!”, reclama Alonso.Luego continúa viendo fotografías, mientras Aaron y Alonso narran una historia de su juventud.Aaron,
Alonso hace un gesto con la mano, rindiéndose a Matilda.Desde su adolescencia, cuando Matilda comía mucho, se le hacía una pequeña pancita, que ella detestaba. La verdad era casi imperceptible, pero ella acostumbrada a un abdomen completamente plano, se sentía inflamada.Pero su abuelo la hizo sentir más cómoda y le hacía bromas que parecía una iguana. Flaca y con panza.Mariano esconde una risa, él no veía ninguna pancita.Solo una Matilda bien feliz y saludable.“¡Toto!Muéstrame fotos, ¿sí?”, le dice Matilda entusiasmada, cambiando el tema.Alonso se pone de pie. Mientras Sofía asiente y le da un guiño a Matilda, sabe que su hija siempre es una debilidad para su padre.No hay nada que él pueda resistirse.“El otro día encontré estas…”Alonso entrega algunas fotos a Matilda.La primera, era de Fiorella, Alonso y Matilda, cuando estaban amueblando la casa del árbol.Se veían felices, disfrutando de la compañía y de lo que hacían.La casita se veía recién finalizada, los rayos del so
Click.Se escucha el cerrar de la puerta.Cuando Jorge y Aria, finalmente dejaron de escucharlos, lograron salir de sus escondites.¡Achú!“Por Dios, Mariano se pone el frasco entero…”, se queja Aria.“Estos dos no pueden contenerse…¿cómo han hecho tanto tiempo?”, reprocha Jorge.“a ver, ¿qué viste?”“si te cuento, Mariano me corta la lengua…”“No se atreve.Lo estás ayudando.”Jorge le hace una mueca, “nada anormal.”“¿Eso es todo?”Jorge se ríe, “jamás le había visto la cara de baboso.La forma en cómo la mira, es diferente.No hay vuelta atrás.Está enamorado.”“¿Ah sí?”“Mjm.”“Eso es bueno…”, dice Aria ilusionada.“Si dejas los planes de tu abuelo de lado”, dice Jorge matando la ilusión de Aria.Aria se sienta en el sofá, pensando.Ambos se quedan en silencio un momento.“George…”“Ajá…”“¿qué hiciste tú para que tu familia dejara de presionarte?”Jorge lo piensa por un momento.Se pone de pie para coger algo de beber.“Mi abuelo no es como Fausto.”“Pero, ¿qué hiciste?Entiendo










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