236.
“Como siempre”, los interrumpe Mariano; quien se iba acercando.
Mariano notó como Matilda se veía fresca y relajada.
El look, aunque era simple, resaltaba la belleza de su rostro y mostraba lo seductor de sus curvas.
Las joyas, no solo eran el centro de atención, destacaban aún más los ojos hipnotizantes de Matilda y hacían que luciera despampanante.
Matilda baja su mirada, evitando que Josué pudiera notar algo diferente.
“¿Verdad?
Ya quisiera que me piropearan todos los días, como yo lo hago c