ULRIK
Miré un momento por el ventanal: se avecinaba una tormenta, y de las grandes.
Y no era solo cosa del clima.
Solté un respingo cuando, tras un rato, escuché el interfono y la voz de Asami resonó al contestar.
—Doctor Jantzen, el señor Vitek está aquí.
—Hazlo pasar.
Miré en mi tablet las pruebas que Hakim y Kenji reunieron para mí, y suspiré. Era un dolor en el culo.
Me perdí por unos segundos en mis pensamientos, y solo cuando escuché que la puerta de mi oficina se abría, volví a la realid