LARS
Mi abogado me llamó a media tarde para informarme de los progresos con la revista.
Ellos señalaron de inmediato a uno de sus periodistas especializados, que no tardó en soltar la sopa al verse presionado con una amenaza, más que nada porque incluso el Doctor Gould desmintió todo eso con un comunicado en redes sociales.
En cuestión de horas la revista se vio cuestionada por todas partes en el mundo STEM y las críticas no se hicieron esperar.
La opinión pública importaba mucho en la sociedad