LAURA
Celina me contó lo que pasó con Bryan, y me sentí horrible. No había forma de justificar lo que había hecho, y saber que él estaba destrozado solo añadía más peso a mi conciencia.
A la mañana siguiente, le envié un mensaje:
"Hablamos en el receso."
Su respuesta llegó poco después:
"Estaré en el hospital."
Me quedé mirando la pantalla por un momento, con el corazón encogido.
Cuando desperté, encontré a papá dormido, había trabajado el turno diurno y apenas había tenido tiempo de descansar.