MARTIN
Tal como lo dijo la curandera, al amanecer llegó a revisar a Laura. Su expresión se tornó seria mientras la observaba.
—Es posible que tenga una intoxicación alimentaria… o una infección. Necesita ver a un médico lo antes posible, o el bebé podría estar en peligro.
Sus palabras me pusieron en alerta de inmediato. Sin perder más tiempo, tomé el viejo auto que había conseguido y subí a Laura al asiento delantero. La anciana me dio su bendición antes de irnos.
—No tengas miedo, muchacho. Na