MELISA
El nervio me cruje en el estómago, pero la emoción es una droga mucho más fuerte. Sé que acompañar a Kostas a "recibir la mercancía" es cruzar una línea peligrosa, pero es mi única forma de ver su verdadero mundo, ese submundo del narcotráfico que me aterra y me fascina por igual. La ignorancia es terror, pero saber más es la adrenalina que necesito.
Frente al armario, la duda es absurda: ¿Qué te pones para un trato criminal en el frío? No es una cena, es un evento incierto donde quizás