El aire en la mansión es más pesado de lo normal desde hace varios días. La tensión entre Isabelle y yo era cada vez más un punto sin retorno, yo lo sabía y ella también, lo podían sentir pero ninguno estaba dispuesto a ceder.
Estaba en mi despacho revisando, y tenía la mirada fija en unos informes que Marcos me había entregado hace unos minutos. Eran informes detallados de los últimos movimientos de carlos Martínez, su enemigo no había perdido el tiempo a decir verdad.
—Ataco uno de nuestros c