—¡Mamita! —exclamó Carlitos, el niño intentó correr, pero la mujer lo tomó con fuerzas, obligándolo a permanecer a su lado.
—suéltalo, eres una desgraciada, mira cómo está el niño.
—Es mi hijo, yo lo parí —exclamó la mujer con rabia, sosteniendo al niño con fuerzas, mientras Carlitos sollozaba con miedo.
Liliana sintió rabia de lo mala que era esa mujer.
Carlitos mordió con fuerza la mano de la mujer, tanto que ella lo soltó y se quejó, el niño aprovechó para correr hacia Liliana y abrazarla