Lawrence llamó a una ginecóloga, estaba afuera de la habitación, la doctora revisaba a Liv.
Su madre lo observó, estaba muy molesta.
—¿Qué significa esto, Lawrence? Dime si lo que Rentada dijo es verdad, ¿el hijo que espera esa joven es tuyo?
—Es mío.
Su madre le miró perpleja.
—¡Dios mío, Lawrence! Debes hacerte cargo de ese bebé, no puede crecer sin un padre, no puede tener tu mismo destino, debes casarte con ella, no puedes negarle tu amor.
Lawrence bajó la mirada.
Su madre se alejó de