Cristian estaba seguro que aquello le costaría caro, que seguir al pelirrojo hacia el camino en el que lo guiaba sería bastante contraproducente. Pero le había mostrado una evidencia irrefutable. ¿Cómo podría él seguir fingiendo que aquello no significaba algo? Realmente claro que significaba, él mismo lo había visto a través del cristal. No le había quedado ninguna duda de que era precisamente, y sin lugar a dudas, Oliver el que estaba al otro lado de aquella ventana.
Pero aquello era imposibl