No tenía ninguna intención de siquiera moverme del mueble. Estaba en la completa soledad de mi casa. Ni siquiera sabía qué era lo que estaba esperando, solamente estaba ahí, concentrada, observando los dibujos animados que Valentina había dejado pregrabados. Tenía el corazón acelerado. Él simplemente había respondido mi mensaje con un *“Ok, voy para allá”*, y yo sabía que lo haría, yo sabía que iba en camino.
Habían sucedido tantas cosas en tan poco tiempo que me sentía abrumada. Víctor, lo úni