La pregunta de Valentín me había desarmado. Tenía razón, yo no podía confiar en Nicolás. No después de todo lo que me había hecho, de todas las mentiras. Pero también era una ingenua si confiaba ciegamente en él. Nicolás no tenía ninguna razón para ponerme en contra del líder de la Navaja Suiza, porque él no sabía que yo tenía contacto con él. ¿Qué razones tendría para mentirme?
Así que estaba navegando en aguas peligrosas, yo lo sabía. Sabía que no podía confiar en nadie, no me tenía sino a mí