Lo primero que me encontré cuando llegué a la casa fue a Dalia. La mujer estaba en el pequeño corredor del frente y cargaba a Elian. En cuanto me bajé de la camioneta corrí hacia ella, y ella corría hacia mí y me abrazó. Yo recibí el pequeño bebé en mis brazos.
— ¿Cómo te has portado? Es un príncipe — dijo Dalia — . Es un hermoso príncipe. De verdad me alegra mucho que hubieras logrado tenerlo. Todos estos meses estuvimos muy preocupadas por ti, desde que me dejaste allá en ese hotel después