Mundo ficciónIniciar sesiónDAMIÁN ASHFORD
Instalar a Andy y a los niños en el «chalet» había sido un movimiento calculado para estar más cerca de ellos, pero también un salto de fe. Todo lo que había hecho hasta ahora tenía un solo propósito: demostrarle a Andy que mis intenciones eran reales. Ahora, observando cómo los mellizos corrían por la sala, riendo y gritando de alegrí







