ALEXEI MAKAROV
Pellizqué el mentón de Molly, haciendo que volteara hacia mí.
—La diferencia es que a ti te adoro con devoción… —contesté besando su frente—. Tu alma vibra al mismo ritmo que la mía.
—Insisto, creo que están haciendo una tormenta en un vaso de agua —dijo Jonathan acercándose para tomar a Vera de mis brazos—. Ven acá mi pequeña princesita rusa.
—Supongo que pasaremos la tormenta en familia —agregó mi madre intentando esconder una sonrisa cómplice con Jonathan, mientras que Molly