DAMIÁN ASHFORD
El silencio dentro del auto era incómodo, cargado de fracaso. Carter y Shawn iban al frente, uno enfocado en el camino, el otro asomado por la ventana. A mi lado iba Lucien, no solo frustrado sino melancólico, de seguro recordando a su hermana. Para él parecía que había fracasado el doble.
—Si la hermana de Andy ama a Alexei… —susurró en cuanto sintió mi mirada—, tendremos un problema.
—Siempre y cuando sobreviva a los Makarov —agregó Shawn con la mejilla recargada en su puño—.