A miles de kilómetros, en una mansión austera y fría en el corazón de Europa Oriental, Volkov despertó con el informe que sellaba la traición.
—El Emir ha liquidado todas sus participaciones europeas, señor. El Emir ha comprado toda la infraestructura de la Nave Beta en un solo movimiento. Los almacenes, los contactos de distribución, las rutas marítimas, los autos de colección... todo.
Volkov, un hombre que se movía con la glacial lentitud de un depredador que ha meditado su ataque durante mes