La Nave Beta, el santuario de acero de Enzo, ya era un recuerdo. Tras cifrar el último mensaje a 'El Emir' y dejar a Franco a cargo de la seguridad de la colección y la droga, Enzo decidió que debía ver a Sabrina. Necesitaba verla antes de su viaje a Montecarlo, aunque solo estuviese dormida.
Enzo condujo hasta la cabaña de alta seguridad, un refugio de madera oscura y cristal en medio del bosque, donde Ángela y Vittorio mantenían a Sabrina vigilada. La seguridad era máxima, lo que le daba un a