Cordelia
El piso superior era un campo de guerra.
Los cadáveres de vampiros estaban deshechos por todas partes. Algunos reducidos a cenizas, otros convertidos en pedazos irreconocibles.
Su sangre oscura impregnaba las paredes y el suelo, formaba charcos espesos nauseabundos bajo mis pies.
El olor a muerte era sofocante, pero nada me preparó para lo que vi en el centro de aquella masacre.
Zeiren.
Ahora tenía alas grises que se extendían imponentes, cubiertas de sangre y ceniza.
Su cuerpo esta