Cordelia
Volver al Averno fue como despertar en mitad de una pesadilla que ya conocía muy bien.
La arena estaba agrietada, como si el corazón del mundo se hubiera partido en dos.
El aire… el aire ardía de manera distinta. Se sentía más denso de lo común... más viejo y misterioso.
Como si el lugar también lamentara la derrota que yo sentía.
Pero yo no pensaba en el Averno.
Ni en las ruinas.
Ni en nada que tuviera que ver con mi vida ahora...
Solo podía pensar en él.
Zeiren.
Él allá arriba… yo aq