Cassie
La casa estaba sumida en un silencio sepulcral. Mi padre y la madre de Kyle dormían en su habitación, ajenos a la tormenta que rugía dentro de mí.
Me había metido en la cama hacía veinte minutos, pero el sueño era una fantasía lejana. Mi cuerpo seguía vibrando con la adrenalina de la carrera, con el recuerdo de la mano de Kyle bajo mi vestido en ese rincón oscuro, con la promesa que me había dicho al oído antes de desaparecer.
“Aún hay algunas cosas que quiero hacerte”
Esa frase se repe