Cassie
La respuesta de Kyle no fueron palabras, sino algo mucho más visceral.
Liberó mis muñecas, pero no para dejarme ir. Entrelazó sus dedos con los míos, forzando mis brazos contra la almohada por encima de mi cabeza, dejándome completamente abierta y vulnerable ante él.
Su mirada se ancló a la mía. Me observaba con una intensidad que puso mi corazón a latir como loco, tan fuerte que pensé que él podría escucharlo.
Buscó en mi rostro cualquier rastro de duda, pero solo encontró entrega. Me