51. No puedo protegerlo
Catalina
Esos momentos en que podemos llegar a pensar “No puede ser peor” parecen ser ofensivas para el destino, porque entonces este viene y te demuestra que estás equivocada, que si puede ser peor.
Justo como ahora.
La oscuridad de esta celda es distinta. No es solo falta de luz, es ausencia de certezas. De consuelo. De justicia. Me despierto por cuarta vez en la noche, sobresaltada, como si en cualquier momento alguien fuera a gritar que todo fue un error y me dejaran salir.
Pero no pasa.
La