85. Empieza a rezar

Catalina

El silencio pesa más que el miedo.

Es un silencio espeso, incómodo, como si las paredes respiraran con nosotras. Samuel está sentado a mi lado, con las rodillas recogidas contra el pecho y los ojitos enrojecidos de tanto llorar. Lo tengo abrazado, balanceándolo despacio, como hacía cuando era un bebé y el mundo todavía no se había vuelto este lugar oscuro y cruel.

—Shhh… —le susurro—. Tranquilo, mi amor. Respira conmigo.

Lo hace, aunque a trompicones. Su pequeño cuerpo tiembla cada vez
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP