Era la celebración de la luna, la ceremonia que marcaba oficialmente la unión del alfa con su compañera, y aunque Vecka no llevaba aún la marca, la tradición exigía que ella fuera presentada ante la manada como la luna, la mujer que caminaría a la par del rey alfa.
Polaris estaba allí, sentada al borde de la cama mientras observaba a Vecka con una sonrisa orgullosa. Su mirada se movía desde el vestido blanco hasta la trenza cuidadosamente adornada con flores, Vecka parecía salida de un libro