Mundo ficciónIniciar sesiónEn un mundo donde existe la magia y lo sobrenatural, la Diosa Gaia nace engendrada en la tierra para aprender de los humanos y comprender los latidos de un mundo mortal. Ella es la esencia pura del Dios Caos, el majestuoso Dragón creador del universo, caminando entre nosotros como una promesa de divinidad. Sin embargo, su destino ha sido entrelazado al de un Drekorys, una bestia antigua de un linaje ajeno a la tierra. Unidos como almas destinadas, su conexión es un refugio de magia y pasión que desafía cualquier frontera; pero el camino que recorren ya ha sido trazado. Sobre ellos pesa una profecía milenaria, el mismo designio que marcó el origen de su nacimiento y que ahora exige ser cumplido. Entre el aprendizaje de la humanidad y el lazo inquebrantable con su bestia, Gaia deberá descubrir si su amor es capaz de reescribir un final que fue escrito desde el principio de los tiempos.
Leer másPrólogo
DREKORYS En un mundo donde existe la magia y las criaturas sobrenaturales existieron seres llamados Drekorys, provenientes del planeta Sanurdy,estos seres poseían poderes sobrenaturales ya que eran acreedores de una fuerza increíble y tenían la capacidad de transformarse en bestias parecidas a los licántropos,solo que sin perder su forma humana.. Esto al principio ocurría solo bajo la luz de la luna llena, pero con el tiempo dominaron al transformarse a voluntad. Los Drekorys fueron enviados a la tierra con el propósito de conquistar y masacrar a la humanidad ya que su planeta ya no era habitable debido a causar naturales ,con lo que no contaron fue con la destrucción anticipada de su planeta y se vieron obligados a permanecer en la tierra observando a la humanidad. Con el pasó del tiempo se dieron cuenta de que la humanidad convivía armoniosamente, dos Drekorys,llamados Gourus y Demorys guiaron a una gran cantidad de Drekorys para formar su manada, mientras que el resto se negó ya que consideraban que los humanos eran inferiores a ellos. Unos se volvieron nómadas y otros grupos formaron distintas manadas en dónde no aceptaban a los humanos. En cambio la manada de Gourus convivía pacíficamente con los humanos, ellos los acogieron en su manada y les dieron protección. Desde entonces Gourus se volvió su alfa y juró protegerlos de cualquiera que quisiera hacerles daño. -------- DIOS CAOS A lo lejos Caos un Dios antiguo observaba la tierra y lo que había sucedido con Sanurdy, estaba realmente impresionado con el comportamiento de los dos Drekorys ya que estos seres eran conocidos como bestias salvajes, orgullosas que solo veían por ellos mismos. Por ese motivo decidió que era mejor exterminarlos como castigo por todos sus crímenes. Caos es el estado inicial del universo, el vacío primordial del que surgieron todas las cosas, el tenía la forma de una gran serpiente en color negro y escarlata, con grandes cuernos y múltiples escamas un ser llamado (Drakón) Dios Dragón.. Aun así Caos no estaba tranquilo ya que consideraba que los Drekorys seguían siendo una amenaza para la tierra y era su deber protegerle ya que ese era el lugar que el había elegido para engendrar a su hijo, así la antigua profecía se cumpliría y de el nacería el ser protector del universo, una criatura con la capacidad de crear y destruir.. Lo peor de todo es que ya era el momento de llevarlo a cabo. Caos decidió esperar un poco más para observar a los Drekorys y ver cómo se comportaban con los humanos, pero lo que vio fue que estos seres lograron adaptarse y procrear hijos con los humanos... __________________________________ "Nacido del Caos gobernarás el universo, Será el protectora de la vida, tendrás la capacidad de crear y destruir la Tierra a voluntad. " "Asi como ama destruye" __________________________________' Capitulo 1 Despierto por la luz del sol que se asoma desde mi ventana, las aves cantan alegres como si reflejarán mi estado de animo. Después escucho el sonido de la puerta de mi habitación, mi madre emocionada me dice que ya es hora de levantarse, son las 6:30 de la mañana y lo único que quiero es dormir un poco más,mi cuerpo sabe que está sería la última vez que dormiré en esta cama, después de levantarme abriré paso a mi nueva vida.. Hoy es el día de la ceremonia de unión con el hijo del alfa de la manada Serus, Conan. El y yo nos conocemos desde siempre, el estuvo para mí prácticamente desde el día en que nací , el tenía solo cuatro años cuando mi madre me trajo al mundo en medio de una gran tormenta, como si la misma tierra supiera lo que vendría, mi madre me cuenta que cuando Conan y su padre Gourus entraron a la habitación, el corrió hacia mi, al tocarme un reflejo de luz como el aura nos cubrió sellando nuestro destino como almas destinadas. Nuestros padres decidieron guardar el secreto para no forzarnos y que nosotros mismos decidieramos lo que queríamos. Pero al crecer fue inevitable seguir escondiendolo ya que la amistad que desde siempre tuvimos se transformó en amor. Me levanto y me dirijo hacia la ventana para abrirla y admirar la vista que tengo de la manada desde mi habitación , desde aquí puedo observar el bosque que se extiende en los alrededores, el hermoso cielo soleado y el movimiento de los campesinos organizando todo para la ceremonia, parece que todos están muy emocionados por nuestra unión, yo hubiera preferido algo simple y pequeño pero a mí madre le gusta mucho destacar. Salgo de la ducha y me visto con unos viejos jeans y una blusa color rosa igual de vieja , me dirijo al tocador y procedo a peinar mi larga cabellera rubia casi color plata que heredé de mi madre, veo mi reflejo en el espejo y veo por qué mi apariencia me hace destacar entre las mujeres de la manada, tengo la piel blanca, nariz respingada y los labios carnosos, todo eso se podría decir que lo heredé de mi madre ya que me parezco a ella, lo que ella misma dice heredé de mi padre son los ojos que son de un color azul cielo luminoso, Conan me dice que al observar mis ojos es como perderse en el cielo por la combinación de colores azul . Una vez le pregunté a mi madre que porque dice que los heredé de mi padre si el tiene los ojos color escarlata, ella me dijo que no es por el color , que ella se refiere a que son los ojos de un dragón y es verdad,soy la hija de Caos un Dios antiguo con forma de Dragón. Mi madre Leila y mi padre Kilar ambos humanos me explicaron que hace diecinueve años ellos paseaban por el bosque cuando de repente un hombre muy atractivo con ojos color escarlata se presentó ante ellos y les dijo que habían sido elegidos para engendrar en ellos a su hijo,el se presentó como Caos el Dios de la creación le dijo a mi madre que desde ese momento me llevaría en su vientre y me ayudaría a crecer y protegería manteniendo en secreto mi verdadera identidad ya que en el universo existen seres que harían lo que fueran para obtener el poder que yo tendría, mis padres no quisieron creer lo que el decía, pensaron que era alguien haciéndoles una broma de mal gusto, pero dicen que en ese instante se transformó en un enorme dragón negro y escarlata , lo último que dijo es que pronto vendría a visitarme y así lo hizo,el vino a mi cuando yo tenía cinco años, me explicó lo que soy y el propósito de mi existencia. Mi nombre es Gaia, hija de Caos y nacida en la tierra para aprender y cuidar de ella para posteriormente aprender a gobernar el universo como mi padre o al menos es lo que me han dicho, yo en lo personal hubiera deseado no tener un destino tan complicado ya que a mí me encanta vivir como un simple ser humano y no llevar sobre mis hombros el peso del universo. A mi corta edad de dieciocho años se me ha asignado un futuro lleno de complicaciones, desde pequeña no entendía el gran poder que se me había asignado y a veces no sabía como controlarlo , la única persona que podía mantenerme tranquila era Conan, el es la única persona que conoce mi secreto y me aceptó con todo y mis demonios internos, aunque soy una mujer con apariencia bella, tengo un temperamento terrible pero el me ha ayudado a ser una mejor persona. Conan tiene veintidos años y el no es un ser humano cualquiera, su padre es un Drekorys , por lo que el me explicó ellos no pertenecían a la tierra y tienen la capacidad de transformarse en bestias enormes, la primera vez que ví la transformación de el me sorprendió muchísimo ya que son licántropos enormes, pero el al transformarse no perdió toda conciencia, su primera transformación ocurrió a los dieciseis años . La primera vez que sentí a mi dragón presente fue a los seis años y fue muy doloroso, solo recuerdo el terrible dolor de cabeza que me invadió por completo,no recuerdo nada más. Mi madre me dijo que ella se preocupó mucho ya que desapareci tres días en el bosque, fue como si me hubiera tragado la tierra. Al cuarto día el padre de Conan junto con el equipo de búsqueda que habían organizado me encontró inconsciente a la orilla del rio, después de eso no volví a transformarme y la verdad me alegro. Sacudo mi cabeza para salir del mar de pensamiento en el que me envolví para terminar de arreglarme, decido trenzar mi cabello para estar más cómoda y salgo de mi habitación dirigiendome hacia la sala donde mi madre ya me está esperando un poco desesperada . -Gaia ya viste la hora que es? Será que solo por hoy puedas ser un poco más responsable,en la tarde será tu ceremonia de unión con tu pareja destinada y tenemos muy poco tiempo para que todo salga perfecto. - Mamá por favor no te preocupes, todo saldrá bien, no es necesario todo esto , tu sabes que ni a Conan y mucho menos a mi nos importan todos estos lujos y hubiéramos preferido algo más sencillo y familiar no que asistiera todos los miembros de la manada. -Claro que no, nada de esto es suficiente para ti los dioses saben lo que me haría tu padre si no hago esto a la altura de una deidad como tu. - Mamá sabes muy bien que esto lo haces más por ti , pero está bien por hoy te daré gusto para que disfrutes organizando todo- pensé que no estaría mal mantenerla ocupada por el resto del día, así yo podría dar un paseo y relajarme un rato. -Si, si ya vámonos , tenemos que ir a la casa de Gourus para que Mirla me ayude a terminar los últimos pendientes. Después de unos cuantos regaños más salimos en dirección a la casa del Alfa de la manada, Mirla es la madre de Conan, ella también es una Drekorys y es una mujer muy dulce pero también fue muy estricta con su hijo, pero me imagino que eso ayudó a qué el se convirtiera en un buen hombre. Gourus el padre de Conan junto con su amigo que es su mano derecha Demorys llegaron a la tierra hace más de cien años después de eso tardaron un poco para integrarse con los humanos de esta aldea ellos los protegieron y las personas como agradecimiento aceptaron unirse a la manada. Los Drekorys son seres impresionantes , ya que el padre de Conan no aparenta más de treinta. Mi padre Kilar dice que los humanos saben que ellos son seres sobrenaturales y por ese motivo no les asombra su apariencia tan joven, ya que ellos los protegen y hacen valer las leyes con respeto y honestidad. Gourus y Mirla pasaron mucho tiempo intentando tener un hijo, hasta que la diosa de la luna los bendijo con la llegada de Conan. Escucho el auto detenerse y eso me hace salir de golpe de mis pensamientos.Nos bajamos y mi madre se dirige a la casa, yo le dije que iría a dar un paseo , ella a regañadientes me dijo que me veía en una hora para tomar el té juntas. Creo que al fin comprendió que no me interesa nada que tenga que ver con los preparativos de la ceremonia y de eso será lo único de lo que hablarán. __________ Palabras del Autor: Queridos lector gracias por darle una oportunidad a esta historia, espero que les guste, tomaré en cuenta sus comentarios para seguir creciendo y mejorando..Gaia Gaia permanecía en su celda, perdida en el laberinto de sus recuerdos, cuando el chirrido metálico de la reja la arrancó de su letargo. Levantó la vista con un esfuerzo sobrehumano y se encontró con el comandante de Astharoth, cuya sombra proyectaba una amenaza ya conocida. —Levántate, Diosa caída. El señor requiere tu presencia —sentenció él, antes de izarla de un jalón brutal del brazo. Era un trato al que ya estaba acostumbrada; su cuerpo, entregado al dolor, ya no ofrecía resistencia ante la violencia. Gaia se preparó mentalmente para una nueva sesión de tortura; cada paso era un calvario y las piedras del suelo laceraban sus pies desnudos mientras el peso de las cadenas la obligaba a avanzar. A estas alturas, su cuerpo, quebrado y cubierto de llagas, solo se movía por un milagro de pura voluntad. Al cruzar por el sitio del trono, el vacío del lugar la confundió demasiado; aquel silencio era inusual. El comandante se diri
Gaia El Purgatorio no tenía mañana, ni tarde, ni noche. El tiempo en los dominios de Astharoth se medía únicamente por los ciclos de dolor. Habían pasado cinco días eternos desde que Gaia fue arrastrada a ese agujero de miseria, y cada uno de ellos había sido una lección de crueldad. Sin embargo, en medio de la degradación, había una fortaleza que los demonios no habían podido profanar. Cada vez que Astharoth ordenaba que la sacaran de su celda para los cincuenta latigazos de rigor, Gaia cerraba los ojos y se refugiaba en un santuario interno. Antes de cada azote, el demonio siempre le hacía la misma pregunta con su voz siseante: “¿Estás lista para doblegarte ante tu nuevo señor?”. Y Gaia, con la espalda ya convertida en un mapa de cicatrices y carne viva, no respondía con palabras, sino con silencio. En su mente, el pequeño rostro de Rhea lo inundaba todo. Recordaba la suavidad de sus mejillas, su risa cristalina
Gaia El despertar de Gaia fue un tránsito lento desde el olvido hacia una realidad que resultaba mucho más aterradora que cualquier pesadilla. Al abrir los ojos, se encontró sumergida en una negrura absoluta; un vacío tan denso que la sensación de asfixia era casi física. El aire en aquel lugar apestaba a moho, a hierro y a la inmundicia que todavía impregnaba su piel. Intentó levantar la vista, pero la oscuridad se negaba a revelar los límites de su prisión. Todo era penumbra, un silencio que pesaba como el plomo sobre sus hombros destrozados. Trató de incorporarse, apoyando las manos sobre el suelo de piedra gélida y húmeda, pero un grito ahogado murió en su garganta. Su cuerpo no era más que un mapa de agonía. Cada músculo, cada articulación, parecía haber sido triturado. El dolor en su parte íntima era una punzada rítmica, un recordatorio abrasador del ultraje sistemático de los cuarenta demonios; sentía la carne desgarrada y la h
Gaia Astharoth se apartó con una frialdad inhumana, ajustándose los ropajes mientras sus ojos, fríos como el hielo del vacío, no se despegaban del cuerpo destrozado de Gaia. No permitió que ella siquiera tomara una bocanada de aire para intentar recoger los pedazos de su alma. La puerta de la alcoba se abrió con un estruendo metálico y el Comandante, una mole de músculos y cicatrices, entró con el paso pesado de quien no conoce la compasión. Sin mediar palabra, la agarró del brazo y la levantó de la cama con un tirón tan violento que Gaia sintió el crujido seco de su hombro desencajándose. La obligó a caminar desnuda por los pasillos de piedra, arrastrando los pies sobre el granito gélido. Cada paso era un cuchillo clavándose en su vientre, pero el Comandante no permitía pausas; las cadenas en sus muñecas golpeaban una contra la otra, marcando un ritmo fúnebre que resonaba en las bóvedas del castillo. Al llegar al salón del trono, el horr
Conan —¡Busquen en todas partes! —mi rugido sacudió las copas de los árboles, haciendo que las aves huyeran en desbandada bajo el manto de la noche—¡Cualquier indicio de cueva o túnel que sea la entrada del Purgatorio! ¡En todas partes, hasta por debajo de la más pequeña roca! ¡Muévanse! Los demás Alfas ya se habían dispersado hacia sus propios territorios para buscar cerca de sus manadas, dejándome en este rincón del bosque con el alma pendiendo de un hilo. Golpeé el tronco de un roble con el puño cerrado, sintiendo cómo la madera crujía y se hundía bajo mi fuerza, pero el dolor físico no era nada comparado con el incendio que llevaba en la sangre. Me detuve un segundo, jadeando, con el sudor frío corriéndome por la nuca. Alcé la vista buscando un respiro, y ahí estaba ella: la Luna. Brillaba con una intensidad penetrante, una luz pálida y fría que parecía observar mi desesperación desde lo alto, imperturbable ante mi miseria. Fue entonc
Gaia El aire en este lugar no se puede respirar; se siente como ceniza ardiendo directamente en mis pulmones. Caminaba con las piernas temblorosas, obligada a avanzar por un pasillo infinito donde las paredes parecían exudar una angustia antigua que se me pegaba a la piel. Frente a mí, la espalda de Astharoth se alzaba como un muro de hierro infranqueable. Su armadura negra absorbía la escasa luz, ocultando cualquier rastro de humanidad y recordándome, a cada paso, que él no era un hombre, sino el final de todo lo que amo. De pronto, el pasillo se abrió a un claro inmenso y dantesco. La escena era una pesadilla hecha realidad. Miles de demonios y criaturas deformes, con alas membranosas y cuerpos retorcidos, poblaban las rocas y las aguas estancadas de este Purgatorio. Al ver a su señor, un rugido ensordecedor de victoria sacudió el aire, un sonido gutural que celebraba mi caída y la extinción de mi luz. Tropecé, aturdida por el ruido y el hedor a muerte, pero no hubo compasión par
Último capítulo