Laura subió hasta la habitación principal. La puerta estaba semi abierta. La empujó suavemente y vio que su esposo estaba tendido sobre la cama, dormido.
Un poco desconcertada, se acercó a la cama, se inclinó frente a él y comenzó a quitarle los zapatos. Luego empezó a desvestirlo con cuidado de no despertarlo.
—¿Qué te está pasando, mi amor? —susurró ella con desdén acariciando su rostro.
Marcos estaba tan cambiado. ¿Tendría algo que ver el hecho de ser padre? Quizás estaba nervioso an