Amanda se desplomó sobre el sofá del pequeño apartamento de Clara
El cuerpo aún le temblaba por la tensión del día, y su cerebro, por más que intentaba desconectarse, seguía reproduciendo una y otra vez la imagen de Ethan Van Ness mirándola con esa sonrisa maldita que parecía perforar tejidos, voluntades… y vergüenzas.
—No puedo creer que esto me esté pasando —murmuró, dejando caer la cabeza hacia atrás con un suspiro de esos que vienen con peso emocional incluido.
El cuero sintético del sofá c