Ella no es la misma.
Ethan Van Ness llevaba tanto tiempo durmiendo a medias que ya ni siquiera recordaba cómo se sentía un descanso real.
Casi cinco años.
Cinco años repitiéndose que lo correcto era seguir adelante, que lo correcto era no mirar atrás, que lo correcto era no volver a meterse en la misma historia que lo dejó roto.
Y aun así, bastaba una imagen para que todo regresara.
Una boca que no era la suy