ANDREW
No contesta.
Al principio no me preocupa. Eva siempre ha sido irregular con el teléfono. A veces responde de inmediato, a veces desaparece por horas. Sin embargo, conforme pasa el día, la ausencia se vuelve más evidente. Reviso la conversación sin abrirla, solo para confirmar que no estoy imaginando cosas.
Nada.
No hay mensajes nuevos. No hay llamadas perdidas. No hay ni siquiera una reacción tardía.
Durante la mañana intento concentrarme en el trabajo.